Este arte fue creado por los Chinos para fortalecer la regularización interna del cuerpo del practicante, concentrar la mente, regularizar la respiración y hace que se muevan las extremidades aprovechando la corriente de la conciencia. Por consiguiente, el aire sano se conserva en el cuerpo, los elementos nocivos son expulsados y el cuerpo se adapta bien a los cambios del entorno natural.
El Tai-Chi mejora la capacidad respiratoria, refuerza las funciones inmunológicas y acelera la sanación, esto último se da ya que el Tai-Chi es una práctica de Arte Marcial denominada de autocuidado en el que el trabajo hace especial énfasis en el sistema de meridianos energéticos del cuerpo.
"El que practica el Tai Chi de forma regular, conseguirá la fuerza de un leñador, la flexibilidad de un niño y la sabiduría de un anciano".